Santander cierra zonas en Mataleñas y El Bocal por precaución
Santander ha cerrado y señalizado algunas zonas peligrosas en playas y acantilados para proteger a vecinos y visitantes
El Ayuntamiento de Santander ha adoptado nuevas medidas de seguridad en el litoral, con actuaciones en la zona de El Bocal y la playa de Mataleñas, tras detectarse riesgos asociados a la orografía del terreno y a recientes incidencias.
En concreto, el Consistorio ha procedido este miércoles al balizamiento de un pequeño puente natural situado junto a la pasarela que colapsó en El Bocal. Se trata de un estrecho paso de tierra, de aproximadamente un metro de anchura, utilizado habitualmente por pescadores, cuya situación había sido advertida por un vecino.
El Ayuntamiento ha informado de que trasladará esta incidencia a la Demarcación de Costas, organismo dependiente del Gobierno central y competente en estos terrenos, para que determine las actuaciones que sean necesarias.
Por otro lado, se ha llevado a cabo el acotamiento provisional de una zona de la playa de Mataleñas, concretamente la más cercana al acantilado, tras detectarse desprendimientos en el talud. El objetivo es garantizar la seguridad de los usuarios ante posibles nuevos corrimientos de tierra.
Además, se ha instalado cartelería preventiva en el arenal para advertir del riesgo y recomendar extremar la precaución. Esta actuación se ha realizado tras un oficio de Costas en el que se informaba de un nuevo deslizamiento y se solicitaba reforzar la señalización.
Una vez desplegadas estas medidas, el Ayuntamiento ha comunicado la intervención al Ministerio correspondiente para su validación y para valorar si es necesario adoptar acciones adicionales.
El Consistorio ha recordado que no es la primera vez que se producen este tipo de incidencias en la zona, ya que en agosto de 2022 se registraron desprendimientos similares en Mataleñas, lo que obligó entonces a balizar el área y a trasladar la situación a Costas para la estabilización del terreno.
Asimismo, el Ayuntamiento ha actuado también en el entorno del paseo del Chiqui, donde se ha reforzado la señalización en el tramo final tras varios episodios de caída de piedras en los acantilados. De hecho, ya en septiembre de 2025 se acordonó una parte del paseo por este motivo, y el pasado 5 de marzo se repitieron actuaciones preventivas ante nuevos desprendimientos.
Con estas intervenciones, el Consistorio busca reforzar la seguridad en el litoral y prevenir riesgos en zonas especialmente sensibles, en coordinación con las administraciones competentes.