Defensa del empleo industrial

“No negociaremos el final de la fábrica”: clamor contra el ERE de Solvay

Trabajadores, familiares y representantes industriales han mostrado su oposición a los despidos en una protesta en la Plaza Mayor

Concentración contra el ERE de Solvay. / EP
Concentración contra el ERE de Solvay. / EP

Alrededor de 500 personas se han concentrado este viernes en Torrelavega para mostrar su rechazo al ERE de Solvay y reclamar un plan industrial real que garantice el futuro de la planta de Barreda, en un acto convocado por el comité de empresa en la Plaza Mayor.

La movilización, celebrada a partir de las 18.00 horas, ha reunido a trabajadores, familiares y representantes de distintos sectores industriales, en una jornada marcada por la unidad sindical y el mensaje contundente contra los despidos en Solvay, que inicialmente ascienden a 77, aunque la empresa ha planteado reducirlos a 58 en el marco de la negociación.

El presidente del comité, Raúl Villegas, ha sido el encargado de dar lectura a un manifiesto en el que ha trasladado el “rechazo frontal” al ERE y ha advertido de que la plantilla no aceptará medidas que supongan, a su juicio, el inicio del desmantelamiento de la factoría. «Basta de parches. No nos sentaremos a negociar el final de la fábrica», ha proclamado ante los asistentes.

El documento, titulado ‘Exigimos responsabilidad, plan de futuro y compromiso con el empleo’, subraya que sin un proyecto industrial sólido cualquier propuesta carece de credibilidad. En este sentido, el comité ha exigido inversiones concretas, modernización de instalaciones, diversificación productiva y una estrategia que permita asegurar la continuidad de la planta durante las próximas décadas.

Durante la concentración, los representantes sindicales han insistido en que los trabajadores no son «piezas de usar y tirar» y han advertido del impacto social de los despidos. «Cada puesto que se pierde es un hachazo al corazón de nuestra tierra», ha señalado Villegas, remarcando que detrás de cada empleo hay familias y trayectorias profesionales que no pueden ser sustituidas.

El comité ha alertado además del efecto multiplicador del ERE, asegurando que la pérdida de empleo directo podría afectar a un número mucho mayor de familias debido a la red de empresas auxiliares vinculadas a la actividad de Solvay. Según sus cálculos, por cada puesto de trabajo en la planta se sostienen más de tres empleos indirectos.

Uno de los puntos más críticos del discurso ha sido la denuncia del uso de ayudas públicas, ya que los sindicatos consideran incompatible recibir subvenciones y plantear recortes de plantilla. «Las ayudas deben servir para mantener el empleo, no para sanear cuentas ni aumentar beneficios», han defendido.

La protesta ha contado con el respaldo de trabajadores de otras compañías industriales de Cantabria, como Bondalti o Bridgestone, así como con la presencia de representantes políticos de distintos partidos, entre ellos el delegado del Gobierno, Pedro Casares, el alcalde de Torrelavega, Javier López Estrada, y el líder regionalista Miguel Ángel Revilla.

En este contexto, el comité ha reiterado que no validará soluciones que impliquen una reducción estructural de la actividad sin garantías de futuro. «No vamos a poner precio a nuestro futuro», han insistido, subrayando que la negociación del ERE en Solvay debe ir acompañada de compromisos firmes y verificables.

La movilización se produce en un momento clave del proceso negociador, tras la séptima reunión entre empresa y sindicatos, y a pocos días de nuevas citas previstas en el calendario. Mientras tanto, la plantilla mantiene la presión y advierte de que la unidad sindical se refuerza con el paso de los días.

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